Los Canelones: La Verdad Que Nadie Quiere Que Sepas
El misterio empieza con un plato de pasta
Todos creen que los canelones son un simple plato italiano.
Pero la verdad es mucho más oscura.
Bajo su capa de bechamel se esconde una red de corrupción, un videojuego maldito y una sociedad secreta que ha controlado el poder durante décadas.
Las siglas del engaño
Los Canelones, o por sus siglas:
Conducto
Aviar
No
Elegible
Lamine Yamal
O Martín Maricón
Nórdico
Especial
Súper
Un código que aparece en informes del Ministerio de Cultura bajo el concepto “proyecto gastronómico transnacional”.
Coincidencia… ¿o advertencia?
Cooking Mama: el juego que lo empezó todo
Podría parecer un inocente invento de la abuela italiana promedio, pero nuevas investigaciones apuntan a algo más siniestro.
Fuentes no verificadas aseguran que Cooking Mama no solo creó el plato… sino toda una red de producción ilegal.
Ingredientes principales:
Queso
Gratinado
Grasa de ballena (en peligro de extinción, obviamente)
Y, según algunos rumores, una pizca de sangre de niño
¿Cómo obtenían estos ingredientes? Fácil.
Todo comenzó con el videojuego Cooking Mama.
Un título aparentemente inocente, donde cocinabas platos y aprendías recetas.
Pero en 2018, un grupo de hackers descubrió algo aterrador: el juego enviaba datos ocultos a una coordenada en medio del Pacífico.
Cooking Mama, igual que Jeffrey Epstein, tenía una isla. conocida como La Isla de las Salsas Secretas.
Allí, según archivos filtrados, Cooking Mama dirigía una red dedicada al tráfico y abuso de menores, usando su propio juego como herramienta de reclutamiento.
Los niveles más avanzados del juego escondían coordenadas disfrazadas de recetas:
“2 cucharadas de sal, 3 de azúcar, 7 minutos al horno.”
Coordenadas 2°3'7”... directo a la isla.
El dinero huele a gratinado
La gran pregunta: ¿quién financió Cooking Mama?
Exacto: el Gobierno Español.
En 2007, se descubrió que varios millones de euros públicos fueron desviados hacia Taito, la empresa japonesa detrás del juego.
Los documentos estaban firmados por un tal P. Sánchez, entonces secretario de un departamento desconocido.
Meses después, Pedro Sánchez apareció en la lista Forbes como “político mejor alimentado de Europa”.
Y, casualmente, cada Navidad el menú oficial de La Moncloa incluía canelones gratinados.
La Orden de la Bechamel Dorada
Todo lleva a una misteriosa sociedad secreta: La Orden de la Bechamel Dorada.
Un grupo formado por políticos, chefs y desarrolladores de videojuegos.
Se reúnen una vez al año, en un lugar secreto, para celebrar el Ritual del Gratinado.
Ingredientes del rito:
Un canelón gigante de tres metros.
Una copa de vino blanco.
Y una oración en voz baja:
“En la pasta está la verdad.”
Entre los miembros más conocidos se encuentran:
Pedro Sánchez, alias El Maestro del Relleno.
Mariano Rajoy, encargado de “probar la cocción”.
Isabel Díaz Ayuso, quien habría declarado:
“La libertad también es comerte 12 canelones sin declarar el IVA.”
Y Jordi Cruz, líder de los rituales culinarios:
“¡Más queso, menos moralidad!”
El Tratado de la Lasaña
En 2011, España e Italia firmaron un acuerdo gastronómico: el Tratado de la Lasaña.
Oficialmente buscaba “fortalecer los lazos culinarios”.
En realidad, los fondos desaparecieron en una empresa llamada Pastas y Paraísos S.L., con sede en Andorra.
Entre los accionistas aparecían nombres sospechosos:
Albert Rivera, que negó su implicación (“yo soy más de macarrones”).
Pablo Iglesias, que en su podcast aseguró:
“La revolución se cocina a fuego lento y con bechamel espesa.”
Y Felipe VI, dueño de un perro llamado Cannelloni.
El encubrimiento final
En 2020, la web oficial de Cooking Mama fue hackeada.
Durante unos minutos mostró un único mensaje:
“Canelones = Conducto Aviar No Elegible. La receta está completa.”
Luego desapareció.
El dominio fue comprado misteriosamente por el Ministerio del Interior.
Desde entonces, cada vez que alguien busca “canelones receta tradicional”, el primer resultado es…
Cooking Mama: World Kitchen.
Conclusión: la receta del poder
Nadie habla de los canelones.
Nadie se atreve.
Pero las señales están ahí:
Los políticos los comen en silencio.
Los restaurantes los sirven solo los lunes.
Y si dices “bechamel dorada” tres veces frente a un microondas… suena el himno de España al revés.
Así que la próxima vez que te ofrezcan canelones…
míralo bien.
Porque puede que no quieran alimentarte.
Puede que quieran reclutarte.
Los Canelones.
El Conducto Aviar No Elegible.
La receta del poder.
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Puedo hacerlo en esa estructura para grabarlo fácilmente.